Devorado por la pintura

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Papartus

Migas en las sábanas

Comisario: Robert C. Morgan

Lugar: COAM, Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. c/ Hortaleza, 63 (Madrid) y CEART, Centro de Arte Tomás y Valiente. c/ Leganés, 51 (Fuenlabrada)

Fechas: Del 8 de febrero al 10 de marzo de 2018 (COAM) y del 22 de febrero al 1 de abril de 2018 (CEART)

 

CELORRIO X modified

 

La hoja de sala de la doble exposición nos informa de que: “Después de 12 años alejado del circuito de exposiciones Papartus/Paco Celorrio regresa con dos muestras paralelas en los primeros días de febrero”. Ello podría producir la sensación de que se trata de una doble exposición de retorno de un artista que firma con el pseudónimo “Papartus”, pero que es en realidad el pintor Paco Celorrio, que vuelve a exponer después de doce años sin mostrar su trabajo. Sin embargo, lo cierto es que Papartus ya había expuesto en Madrid, en 2017, cuando presentó una exposición individual en la galería Nuno Sacramento, con motivo de su participación en la feria Art Madrid 2017. No se trata por tanto de ningún artista desaparecido, que hubiese retornado últimamente a la pintura, sino más bien de un artista, el pintor Paco Celorrio, que ha seguido vivo, activo y trabajando con regularidad durante los últimos años. Es cierto que ahora reaparece con un nuevo pseudónimo, que desconcierta considerablemente a los seguidores de su obra. Pero el artista se defiende diciendo que en realidad ése era el nombre con el que firmaba sus primeros cuadros, cuando estudiaba Bellas Artes. Se trata por tanto, si acaso, de un retorno al origen, de un volver hacia algo en lo que uno se ha educado. Se trata propiamente de un retorno a la pintura. Pero de un retorno de alguien que en realidad nunca se había alejado de ella. No hay más que echarle una ojeada al impresionante curriculum del artista, con una trayectoria que incluye más de veinte exposiciones individuales —y otros tantos catálogos o publicaciones, con textos de los más importantes críticos españoles—, para darse cuenta de que se trata de la doble exposición de la obra de un pintor, con una muy sólida trayectoria, que vuelve ahora, con armas y bagajes, a presentarse nuevamente ante el público.

Retornar sin embargo a la pintura es por un lado una afirmación de valentía, a la vez que una lección de humildad. Pues hace falta armarse de valor para insistir, con una doble exposición, en la relevancia y la pertinencia de la pintura, tratando de pensar todavía sus recursos expresivos. Pero es también una lección de humildad: la de dejarse enseñar y adoctrinar por la pintura misma. Pues en el trabajo de Celorrio es el pintor el que parece aprender de la pintura, dejándose seducir por sus encantos.

 

CELORRIO II

 

Una cierta parte de su producción tiene así la apariencia de juego infantil con los pigmentos y los colores sobre el lienzo. Se ve claramente que en ellos el artista disfruta y se divierte, y mancha con ganas, mezclando con libertad y con rotundidad colores yuxtapuestos y chillones. Como si en la experiencia de creación de la pintura no hubiese nada más que el cuerpo y el juego, así como el milagro de lo que ante uno aparece. Hay una gran fisicidad en estos cuadros. Hay corporalidad, hay sexualidad, hay violencia. El artista lo subraya escribiendo sobre ellos reiteradamente: kiss me, bite me, eat me, kill me… Refiriéndose, obviamente, a la propia pintura. Invocando así la acción de entregarse a la pintura, de dejarse amar, acariciar y devorar por ella.

Por otra parte, sin embargo, es claramente posible mencionar las fuentes de las que bebe como artista, y a las que presumiblemente se remite en su trabajo: Penck, Basquiat, Schnabel, Twonbly… parecen referencias ineludibles en su obra. De hecho sorprende la ausencia de referentes españoles en su pintura. El crítico norteamericano Robert C. Morgan, comisario de la doble exposición, parece reprochárselo así al propio artista, en el texto del catálogo. ¿Por qué no estudiar las obras de José de Ribera o de El Bosco, teniéndolos tan cerca? Sin embargo es evidente la invocación de una tradición pictórica sobre la que la propia obra se va afianzando.

Se trata por tanto de una lección magistral. Lección de un maestro de la pintura española contemporánea, que viene a mostrarnos sus investigaciones y a declarar públicamente su amor. Su amor a la pintura. La pasión por la que finalmente el artista ha sido devorado.

 

02_PAPARTUS 2012. PARFUM. MIXTA ON CANVAS. 200x200 cm modified

 

 

Miguel Cereceda es profesor de Estética y teoría de las artes en la Universidad Autónoma de Madrid, crítico de arte y comisario independiente de exposiciones. Ha publicado El lenguaje y el deseo, El origen de la mujer sujeto y Problemas del arte contemporáne@. Ha sido profesor invitado en la Universidad de Potsdam (Berlín).

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