Y II. El Dr. Enrique Diego-Madrazo y Azcona, el profeta de tristes pensamientos, cuya obra pedagógica y sistema educativo, a través de la Medicina, enamora

Madrazo

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La Universidad española hace casi siglo y medio, teniendo Diego-Madrazo (Vega de Pas, 1850 – Santander, 1942) su primera experiencia como docente, apreciaba unos caminos pedagógicos y didácticos muy distantes a los de este catedrático de Patología Quirúrgica. Lejanos, pero muy dominantes e intolerantes. El ilustre pasiego se había dispuesto en la arena educativa con eminente atracción, interesándose por los pedagogos renovadores Pestalozzi, Froëbel, Montessori, Herbart, Dewey o Rousseau, y -desde comienzos del siglo XX, en sus proyectos, obras y publicaciones en la prensa- destacó en su empeño por el imperativo de cambiar las personas y la convivencia de los españoles con el punto de arranque de un hondo progreso educativo.

 

Enrique Diego-Madrazo en uno de los quirófanos de su célebre sanatorio quirúrgico de Vega de Pas (1895)

Enrique Diego-Madrazo en uno de los quirófanos de su célebre sanatorio quirúrgico de Vega de Pas (1895)

 

Sin embargo, no fue esta experiencia suya -como ya hemos dicho en otras ocasiones, Entretantomagazine (20-X-2013), (27-X-2013) y (10-XI-2013)- solamente hipotética y teórica. Hizo que ese mecanismo que proyectó empezase a funcionar. Comenzó a realizarse e inició sus actividades en sus escuelas de Vega de Pas en donde aún se conservan las ruinas. Es la culminación, después de la construcción de sus dos sanatorios -en Vega de Pas y en Santander- de este importante y apreciable soñador al que le desbordaban las realidades con pasión fascinante.

Motivado por el convencimiento de la transformación de la enseñanza de la infancia y sin haber descuidado nunca sus contactos alemanes -que no se limitaban a la medicina-, nacen las escuelas públicas y laicas de Vega de Pas en 1910. Libertad, amor, respeto a los hombres y a las cosas, estudio de la naturaleza -veinticuatro microscopios escolares-, piscina, comedores comunes, no discriminación de sexos, talleres ocupacionales orientados, alegría, aprendizaje mediante la curiosidad del niño,… El ilustre pasiego demuestra una formidable vigilancia por la necesidad de saberes, ciencia y formación educativa que considera él en la ingente generalidad de la profesión de maestro en su tiempo, y por eso intenta mejorar los métodos de enseñanza posibilitando la germinación de futuros maestros para su Escuela Modelo de La Vega, becándoles en Alemania y Bélgica.

 

Plano del proyecto de Escuelas Graduadas o Escuela Modelo en Vega de Pas. Tan magníficas ideas e intenciones pedagógicas encarnadas en ellas tuvieron muy corta existencia, quizá debido a problemas económicos. Su perfeccionismo y fe en la infancia y su educación, en pleno contacto con la naturaleza, al aire libre, le hizo becar a dos maestros que se formaran y completaran estudios en el extranjero. Como se puede apreciar, trata de llevar sus métodos a la práctica: el gimnasio, como educación del cuerpo, los laboratorios de prácticas como la explicación del aforismo de que no puede haber nada en el conocimiento si antes no ha pasado por los sentidos, la verdadera ciencia. Y la piscina…, como diversidad, educación compensatoria para unos escolares del interior. Su ‘Escuela Modelo’ estuvo inspirada en principios progresistas y avanzados, pero su existencia fue corta.

Plano del proyecto de Escuelas Graduadas o Escuela Modelo en Vega de Pas. Tan magníficas ideas e intenciones pedagógicas encarnadas en ellas tuvieron muy corta existencia, quizá debido a problemas económicos. Su perfeccionismo y fe en la infancia y su educación, en pleno contacto con la naturaleza, al aire libre, le hizo becar a dos maestros que se formaran y completaran estudios en el extranjero.
Como se puede apreciar, trata de llevar sus métodos a la práctica: el gimnasio, como educación del cuerpo, los laboratorios de prácticas como la explicación del aforismo de que no puede haber nada en el conocimiento si antes no ha pasado por los sentidos, la verdadera ciencia. Y la piscina…, como diversidad, educación compensatoria para unos escolares del interior. Su ‘Escuela Modelo’ estuvo inspirada en principios progresistas y avanzados, pero su existencia fue corta.

 

Aunque alejado veintiséis años de la enseñanza oficial, siempre vivió preocupado de este problema, y sus escuelas -que tuvieron una corta existencia- estaban inspiradas en principios progresistas y avanzados, y pensadas para ofrecer una educación integral. Comprende, desde el comienzo, que hay que emprender una honda reforma, afectando a todos los niveles educativos, levantando a la escuela española de su miseria de siglos. Para ello, el laboratorio más idóneo iban a ser sus escuelas, donde procuró presentar la conveniencia de los avances punteros en educación, uniendo los saberes e ideas con el estudio directo de los alumnos en medio del mundo natural, y destacando una idea muy aventajada de los criterios y didácticas pedagógicas, coherentes con los movimientos surgidos en Europa:

 

(…) El Profesorado español de primera, segunda y tercera enseñanza, en conjunto, no se respeta ni sabe hacerse respetar. Sin alientos de nueva vida, vive en letargo profundo.

Diego-Madrazo, E. (1919). “La experimentación, ley fundamental de la Pedagogía”. En Conferencias dadas en el Ateneo de Madrid págs. 117-182. Madrid: Imp. de G. Hernández y Galo Sáez.

 

Fotografía del historiador y filósofo francés Jules Michelet (París, 1798 - Hyères, 1874), un referente para Enrique Diego-Madrazo

Fotografía del historiador y filósofo francés Jules Michelet (París, 1798 – Hyères, 1874), un referente para Enrique Diego-Madrazo

 

El cirujano pasiego era un regeneracionista, un renovador de la sociedad española, que escarbaba escudriñando en la recuperación de nuestro origen, y hallaba en la armadura de cualquier institución atascos y dificultades suficientes para el soberano e independiente impulso de los seres humanos, colectividades y grupos sociales. Por eso, en el pensamiento e idea de Diego-Madrazo, la educación y la formación jugaron una medida importante y capital en su tarea de renovación del Estado, la revelación y el testimonio de un hondo e intenso alcance que leía en la patria su inadaptación y desidia para poner en valor unas instituciones y organismos educativos que pudiesen asumir esa corrección y mejora de nuestra especie.

 

La eugenesia, para Diego-Madrazo, significaba una forma mejor de nacer, buscando el perfeccionamiento o mejora de la especie humana

La eugenesia, para Diego-Madrazo, significaba una forma mejor de nacer, buscando el perfeccionamiento o mejora de la especie humana

 

De la misma forma que para la gran parte de los regeneracionistas de comienzos del siglo XX -Joaquín Costa, Macías Picavea, Santiago Alba, Damián Isern o Vital Fité, entre bastantes otros-, la educación se cristalizó en una suerte de batalla insustituible y necesaria para aventajar las diferencias y desajuste social, cultural y económico de España con los países con más progreso. Sin embargo, la intención de transformar España solo eran edificaciones de pensadores y teóricos sin resonancia política; con la excepción de Diego-Madrazo. Este, por su longevidad y su empeño, logró durante toda su dilatada vida llegar a molestar -sin ser su intención- a todos y a cada uno de los poderes, sin cejar en cada intento y de una manera inalterable.

Nunca divagó en el campo educativo, como tampoco lo hizo en el médico y quirúrgico. Le prestó oídos con ¿El pueblo español ha muerto? (1903), insistiendo también con Cultivo de la especie humana: Herencia y educación, Ideal de la vida (1904). A partir de sus estudios vividos en primera persona y de sus conocimientos vividos en la práctica pudo posar su teoría del conocimiento y decidir su situación frente a las categorías de las reglas pedagógicas atávicas y arcaicas y a los sistemas educativos en que la religión era decisiva, como los avalistas encargados del retardamiento e inmadurez de la nación. Y a sus sesenta y ocho años concluye la organización inicial de su sistema de educación con Introducción a una Ley de Instrucción Pública (1918):

 

El ideal de belleza, precursor del superhombre, está en el hijo de la selección hereditaria.

Vivimos en una sociedad repleta de iniquidades y rebeldía. La instrucción disipará la inquietud, haciéndonos justos y piadosos.

Diego-Madrazo, E. (1918). “I Necesidad imperiosa de una Ley de Instrucción Pública”. En Introducción a una Ley de Instrucción Pública Conferencias dadas en el Ateneo de Madrid págs. 5-11. Madrid: Imprenta de los Sucesores de Hernando.

 

 

Aulas de las escuelas de Diego-Madrazo, en Vega de Pas, y sus tapices con escenas naturistas. Actualmente, se encuentran en la casa familiar de Piedrahita. (Propiedad de M. Oria Martínez-Conde).

Aulas de las escuelas de Diego-Madrazo, en Vega de Pas, y sus tapices con escenas naturistas. Actualmente, se encuentran en la casa familiar de Piedrahita. (Propiedad de M. Oria Martínez-Conde).

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Oviedo con la defensa de la tesis “La educación en la obra del Dr. D. Enrique Diego-Madrazo y Azcona”, su verdadera vocación es la de maestro, profesión en la que ha ejercido como director del C.P. Pedro Velarde -Muriedas (Cantabria)- en los tres últimos años de su actividad docente.

Publicaciones.-
“Enrique Diego-Madrazo, un precursor pedagógico relevante” (2009). Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en materia educativa. Polanco (Cantabria).
Coordina y escribe con otros autores “Colegio Ped… seguir leyendo

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