Leandro Katz
. ‘El rastro de la gaviota’

Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam. 1987

Post By RelatedRelated Post

Alfabeto lunar, 1978

 


El rastro de la gaviota, comisariada por Berta Sicheles la primera exposición individual del artista argentino Leandro Katz en España y se presenta en el espacio de La Principal en Tabacalera. Esta exposición  toma el título de una obra homónima de 1982, un segmento del primer largometraje de Leandro Katz.


Del 17 de febrero al 16 de abril de 2017, coincidiendo con ARCOmadrid, la feria internacional de arte contemporáneo de Madrid, que este año tiene a Argentina como país invitado, la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte presenta en Tabacalera la primera exposición individual de Leandro Katz en España, El rastro de la gaviota. Sin embargo, no es la primera vez que este artista y poeta argentino expone en nuestro país, ya que ha participado en varias muestras históricamente significativas para la historia del arte contemporáneo en España, entre otras los Encuentros de Pamplona (1972) y Américas, en el Monasterio de Santa Clara (Moguer, 1992).

El rastro de la gaviota hace un recorrido por más de cuatro décadas de trabajo continuado en la carrera artística de Leandro Katz (Buenos Aires, 1938). Se presentan ocho series fotográficas (60 impresiones) y trece obras audiovisuales, incluyendo películas documentales y filmes experimentales de los años 70 y 80. Con un proyecto expositivo original, y sin seguir un orden cronológico, la exposición se estructura por grupos de trabajos relacionados conceptualmente, conformando un registro visual de la obra del artista basado en su conexión con la historia latinoamericana y el mundo cultural neoyorquino, los dos lugares y escenarios que componen su universo personal y artístico.

 

La cultura maya es quizá el impulso más visible y emblemático del trabajo de Leandro Katz y la ventana a través de la cual muestra su convicción de que el pasado es la historia del presente

 

El título de la exposición proviene de la obra que la cierra. El rastro de la gaviota (1982), un segmento del primer largometraje de Leandro Katz El espejo sobre la luna, descrita como “un acertijo metafísico” en el que se mezclan la memoria y la fantasía.

La cultura maya es quizás el impulso más visible y emblemático del trabajo de Leandro Katz y la ventana a través de la cual muestra su convicción de que el pasado es la historia del presente. En este sentido, la muestra incluye 25 fotografías del Proyecto Catherwood (1985-1995), una reconstrucción fotográfica de las expediciones arqueológicas de John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood en el siglo XIX, a través de México y Centro América, y 12 fotografías del Arco de Labná, antiguo centro ceremonial de la civilización maya en el estado de Yucatán.

 

Templo del Dios descendiendo. Tulúm, 1985. Proyecto Catherwood, 1985-1993/2001.

Templo del Dios descendiendo. Tulúm, 1985. Proyecto Catherwood, 1985-1993/2001.

 

Encontramos también La huella de Viernes, una instalación que trata sobre colonialismo y opresión, donde el artista hace uso de la economía del lenguaje y una fina ironía. Alude al clásico naufragio de Daniel Defoe, en el que el personaje Viernes, el sirviente de Robinson Crusoe, gana notoriedad por su huella en la arena. Dando un giro inesperado al libro de Defoe, la obra de Katz traslada la historia a Centroamérica utilizando una imagen fija del pie de una escultura maya.

Su atracción por la cultura maya va mucho más allá de un mero interés arqueológico, ya que hay pocos temas que resulten más adecuados para elaborar un discurso sobre el colonialismo y la dominación. La intención del conjunto de trabajos de Leandro Katz en torno a la civilización maya precolombina, no es presentar un pasado específico, sino más bien enfatizar su presencia hoy en día cuando podemos encontrar ejemplos paralelos en la sociedad contemporánea: la herencia maya aún está abierta a un espectro de significados e interpretaciones personales e implicaciones globales.

Para Leandro Katz lo importante no es la obra, sino la trayectoria para llegar a ella, el proceso de experimentación. Adentrándose en el cine y la experimentación técnica, en el año 1972 filma su primera película, Estación Los Ángeles, un híbrido entre la imagen fija y la imagen en movimiento. Siendo la película más simple, directa y probablemente menos ambiciosa del artista, en muchos sentidos, podría considerarse la más bella. En ella,

retrata una pequeña comunidad que vive junto a las vías del ferrocarril en la región bananera de Quiriguá, Guatemala. Realizada en una sola toma,se compone de un número idéntico de planos fijos y planos en movimiento que avanzan mientras la cámara se desplaza a lo largo de las vías del tren.

Entre 1976 y 1982, realizó una serie de películas experimentales sobre la luna. En esta muestra se proyectan tres de ellas: Tomas lunares, Notas lunares y La ventana de Judas. El proceso consistía en filmar la salida y puesta de la luna en diferentes lugares: azoteas de Nueva York, playas de Rhode Island y sitios de Yucatán.

 

Tomas lunares, 1976

Tomas lunares, 1976

 

En una ocasión, cuando formaba parte del programa de Semiótica de la Brown University, pudo usar el telescopio giratorio y capturar imágenes más detalladas de la superficie lunar. Su interés por los antiguos astrónomos mayas y su obsesión por las señales celestiales, le llevaron a entender la luna como la primera pantalla de proyección, debido a su carácter reflectante y a su capacidad de atracción, la observación de la luna podría considerarse el primer espectáculo social, antes del cine.

En relación con las películas sobre la luna, y su interés por el lenguaje, entre 1977-1980 estuvo trabajando en los Alfabetos lunares. Un proyecto exhaustivo y detallado en el que fotografiaba el ciclo lunar con la intención de conformar un nuevo alfabeto. Si bien el mes lunar es de veinte días, era importante lograr 27 variaciones para completar una serie que incluyera la letra ñ. La meteorología jugaba un papel decisivo en este proyecto, ya que la luna a veces atraviesa el cielo durante el día, y algunas noches la visibilidad no es buena. Si perdía la oportunidad de fotografiar la transición correcta en ese mes lunar, debía esperar el nuevo ciclo, veinte días después.

Las otras películas de Leandro Katz realizadas en las décadas de los setenta y ochenta, como Multitud 7×7, La caída (otoño) y Mucho ha cambiado París, todas incluidas en la muestra, están estrechamente ligadas al cine experimental de la época, realizadas por un artista con un rico bagaje literario. La literatura y el arte son contextos donde la vanguardia experimental floreció extensamente ignorando las estructuras y exigencias tradicionales del cine narrativo. Estos filmes carecen de argumento, no imponen una historia o un drama ni tampoco culminan en un clímax.

La exposición incluye también una obra muy particular que pocas veces ha sido mostrada: Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam, 1987, uno de los pocos filmes del Teatro del Ridículo y de su fundador el actor Charles Ludlam. En medio del estallido de la revolución sexual de los años 60, Ludlam alquilaba un cine porno donde él y su grupo actuaban de manera experimental y exuberante. Leandro Katz colaboró con la compañía en diferentes funciones, junto a la película, se muestran en monitores secuencias de imágenes de siete piezas del Teatro del Ridículo: Cuando las reinas se embisten o La conquista del universo, Mojones en el infierno, El Gran Tarot, Barbazul (una adaptación del cuento de H.G. Wells), La isla del Dr. Moreau, Los eunucos de la Ciudad Prohibida, Corn y Camille.

 

Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam. 1987

Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam. 1987

 

Al haber vivido desde muy joven en un centro cultural tan vibrante como Nueva York, Leandro Katz aprendió a combinar los matices existentes en las relaciones centro-periferia. No cortó sus vínculos

con las influencias culturales del centro sino que más bien adoptó las prácticas estéticas contemporáneas que le ofrecía, como el cine experimental y la multiplicidad de técnicas, y regresó a la periferia para labrar sus ideas y temas conceptuales. Es en el centro donde construye su discurso sobre la dominación y la colonización, o sobre las falacias de la historia, en obras como la película y las fotografías de Paradox o el documental El día que me quieras, 1997, donde aborda dos episodios distintos de la política neocolonial.

 

Paradox, 2001

Paradox, 2001

 

En Paradox, 2001, Leandro Katz invita a la reflexión tratando un tema profundamente filosófico: la paradoja entre el enigmático mundo de las civilizaciones precolombinas y sus culturas, que han quedado inscritas en las piedras, y la deplorable situación actual de los habitantes y campesinos de las tierras bajas del sur de Guatemala. Por otro lado, El día que me quieras es un formidable

documental basado en la fotografía del cadáver de Ernesto Che Guevara rodeado de sus asesinos. En la película, Leandro Katz entrevista a Freddy Alborta, el fotógrafo autor de esta imagen, mientras reflexiona sobre la pose teatral de aparente victoria protagonizada por generales bolivianos y agentes de la CIA; una imagen que con el tiempo se volvería contra ellos. Después de un proceso de investigación iconográfica sobre este tema, el artista produjo una serie acumulativa de instalaciones gráficas y fotografías titulada Proyecto para el día que me quieras.

Otra obra relacionada con la guerrilla en América Latina es la instalación Tania: máscaras y trofeos donde Leandro Katz recupera la historia de la activista y guerrillera argentina Haydeé Tamara Bunke Bider, conocida como Tania. Se relata su vida, su trágica muerte y desaparición, hasta la recuperación de sus restos en 1998.

Las fotografías expuestas y los textos murales no solo hacen referencia al destino de Tania y otros guerrilleros, sino que también se detienen en eluso de las fotografías tomadas por los propios revolucionarios, que a partir de los años ochenta fueron comercializadas para ilustrar artículos y biografías.

 

 

Deja un comentario

Email (no será publicado)