Un majestuoso “Macbeth” en blanco y negro inaugura la temporada del Liceu

1

Post By RelatedRelated Post

 

Ludovic Tézier, Martina Serafin, Luca Salsi y Tatiana Serjan encabezan los dos repartos que interpretarán en el Gran Teatre del Liceu un majestuoso montaje de “Macbeth”, de Verdi, que sitúa la obra de Shakespeare en un universo cinematográfico en blanco y negro.
Esta producción del Grand Théatre de Ginebra (Suiza) llega el 7 de octubre al Liceu con una puesta en escena de Christof Loy que traslada la acción a un espacio clásico y atemporal, con tonos surrealistas, según ha explicado hoy la directora artística del teatro de la ópera barcelonés, Christina Scheppelmann.
Una escenografía presidida por un siniestro castillo inspirado en la mansión de “Rebecca” de Hitchcock, que “ayuda a escuchar mejor la música de Verdi”, según la soprano Martina Serafin, que da vida a Lady Macbeth dentro del reparto que estrenará la obra en el Liceu el 7 de octubre.
La música es una obra maestra de Verdi que necesita “grandes voces que la interpreten”, según el director musical, Giampaolo Bisanti, que está convencido de que las cuatro voces principales “son las mejores” y “muy distintas entre ellas, lo cual ha sido un reto maravilloso”.
Ludovic Tézier y Martina Serafin debutan en el papel de Macbeth y Lady Macbeth, respectivamente, mientras que Luca Salsi ya interpretó este personaje bajo la dirección de Muti y Tatiana Serjan cantará por primera vez en el Liceu el próximo 8 de octubre.
Las dos sopranos que encarnan a Lady Macbeth en esta producción han coincidido en la dificultad de la partitura, que exige “una entonación maligna que ayude a crear este personaje oscuro y malvado”, según Tatiana Serjan.
“Las sopranos solemos tener una voz dulce y no es fácil conseguir la aspereza que pide este personaje de Verdi”, ha añadido Martina Serafin.
“Verdi utiliza la palabra ‘bruta’ para describir el tipo de voz que busca. Una palabra que en italiano se suele traducir por fea, pero que yo interpreto en este caso como una voz en estado bruto, no académica, que se acerca más a la realidad”, ha puntualizado Ludovic Tézier.
Los protagonistas de “Macbeth” son dos tiranos cuya ambición no tiene límites, un tema universal que encaja muy bien en la escenografía “imponente” que ha creado Jonas Dahlberg y que consigue “oprimir al espectador” y “hacerle sentir pequeño”, según Tézier.
Una decisión estética que acentúa el mundo oscuro en que se mueven los personajes, pero que “no debe llevarnos a engaño”, según Luca Salsi, “porque la pieza es negra, pero la música es sublime y te eleva el alma”.
“Que nadie crea que esta obra le va a dar mala suerte”, ha añadido, en referencia a ciertas supersticiones que corren al respecto.
Bisanti también ha defendido con entusiasmo esta partitura, que “marca el inicio de una nueva etapa en Verdi” y que “hay que respetar tal como la escribió su autor”, Por esta razón, el montaje que llega al Liceu intenta “eliminar los añadido que se han hecho a lo largo de los años” y se ciñe a la versión que hizo el propio Verdi en 1865, aunque con el final de la primera versión de 1847.
La Orquesta y el Coro del Liceu acompañan a los dos repartos de este montaje, que tiene uno de sus momentos álgidos al final del primer acto, con un amplio pasaje a capella.
La ópera es un melodrama en cuatro actos con libreto de Francesco Maria Piave, que se estrenó en 1847 en el Teatro della Pergola de Florència y llegó al Liceu por primera vez en 1848.

 

 

 

Deja un comentario

Email (no será publicado)