AVE, CAESAR

Rubens,_Peter_Paul_-_Romulus_and_Remus_-_1614-1616

Post By RelatedRelated Post

 Autor:  Andrés Luis Moreau
 

Cuando Suetonio escribió el famoso saludo, posiblemente en torno al año 121 de nuestra era, no se refería al ilustre general, dictador perpetuo de la ciudad fundada por Rómulo y Remo, que tan tristemente acabó sus días -una “costumbre” bastante extendida entre todos los emperadores que sucedieron en el poder al más famoso de los miembros de la gens Iulia, de nombre Cayo. En su Vida de los doce Césares, Suetonio cita el saludo como efectuado no por gladiadores, sino por condenados a muerte, y no a Cayo Julio, sino al emperador Claudio en el año 52, penúltimo de la dinastía Julio-Claudia, en un espectáculo en el lago Fucino.

En cualquier caso, tras la victoria sobre los cartagineses en la batalla de Ilipa Magna, el dominio romano sobre el territorio que ellos mismos llamarían Hispania, la tierra de los conejos, fue consolidándose poco a poco hasta quedar férreamente definido tras la victoria de Cayo Julio sobre los partidarios del defenestrado Pompeyo el Grande en el año 45 antes de nuestra era. Desde muy pronto, la Baetica se conformó como la provincia más rica de la península, quedando fijada su capital en la Colonia Patricia Corduba, y siendo dividido el territorio en cuatro Conventus, en los que se enmarcaban más de tres cuartas partes de la Andalucía actual, más zonas de la actual provincia de Badajoz. Estos conventos a su vez tenían sus respectivas capitales en Astigi -Écija-, Híspalis -Sevilla- y Gades -Cádiz-. Esta división provincial se mantuvo prácticamente durante todo el período de dominación romana, con muy pocas variaciones.

Económicamente fue una zona potente debido a su riqueza en minerales y también a su poderío comercial marítimo, gracias a la importancia del gran río, el Betis -una vez más motor de prácticamente toda la zona sur-, que dio nombre a toda la provincia. Esta importancia económica a su vez se vio fortalecida por la fortaleza agrícola y ganadera, convirtiendo la zona en una auténtica factoría alimenticia. Como no podía ser de otra forma, un territorio tan vasto y tan rico acabó por ser también de suma importancia en otros ámbitos, proporcionando al imperio figuras tan elevadas como la del filósofo cordobés Lucio Anneo Séneca, y las de los emperadores italicenses Trajano y Adriano.

Las ciudades mencionadas fueron naturalmente importantes núcleos artísticos debido a su rango político y poblacional. Además de ellas, es preciso citar también la importancia de núcleos como Baelo Claudia, en la actual provincia de Cádiz, Cástulo en Jaén, y Munigua e Itálica en Sevilla. La situación no cambió con el paso de la república al imperio, de modo que la reorganización territorial llevada a cabo por Augusto en el año veintisiete de nuestra era no acarreó cambios significativos para la provincia.

Durante toda la ocupación, fueron numerosos y brillantes los ejemplos de la estética romana de las distintas épocas que quedaron para los siglos venideros anclados a esta tierra, en formas de arquitectura, escultura y musivaria principalmente. Tantos, que las principales muestras merecen capítulo aparte en nuestro desván, junto a las principales formas de proceder para conseguirlas, y es así como serán presentadas en la siguiente entrega.

 

 Portada: Rubens -

 

Deja un comentario

Email (no será publicado)