Imágenes de lo patológico

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Révélations. Iconographie de la Salpêtrière. Paris, 1875-1918.

Edición de Javier Viver.

RM Verlag, Barcelona, 2015.

 

A finales del siglo XIX, estableció Jean-Martin Charcot, en el hospital parisino de la Salpêtrière, la primera cátedra de neurología del mundo, para tratar de estudiar el origen fisiológico de algunas enfermedades nerviosas. Allí lo conoció el joven Sigmund Freud quien, entre 1885 y 1886, estuvo asistiendo a sus cursos. Como parte de la documentación para el estudio de las enfermedades nerviosas ordenó Charcot que se fuese registrando fotográficamente a distintos pacientes, a veces incluso en el momento de sus crisis. De aquellos trabajos se hicieron varias ediciones, cada una de ellas con distintos volúmenes. La primera de 1880, en tres volúmenes, la segunda de 1888, titulada Nouvelle Iconographie de La Salpêtrière, que llegó hasta los veintiocho tomos, hasta la última, de 1918. Allí se fotografiaron todo tipo de enfermedades, desde el Parkinson a la parálisis facial, o del llamado mal de Charcot (la esclerosis múltiple), a distintos tipos de distrofias musculares. Particularmente populares fueron los estudios de las enfermas mentales, y entre ellas las afectadas por anorexia nerviosa y las histéricas.

No deja de ser sorprendente que terminemos contemplando la belleza de lo que en un momento no fue sino mero documento de estudio científico o incluso herramienta para la catalogación de enfermedades. Pero lo cierto es que de aquella iconografía se sirvieron con entusiasmo los surrealistas. Tanto Max Ernst como Salvador Dalí tuvieron aquellas fotografías presentes en alguno de sus trabajos, como también fueron muy decisivas para Georges Bataille o para Jacques Lacan. La iconografía de la Salpêtrière ha marcado igualmente algunos rumbos del arte español contemporáneo. Estuvo por ejemplo presente en los primeros trabajos de Marina Núñez y está de algún modo todavía rememorada en las fotografías de Pierre Gonnord.

Javier Viver ha hecho una exquisita edición de la iconografía de Charcot, atendiendo más a la calidad estética de las imágenes que a los problemas fisiológicos que trataban. A partir de una selección de más de 4.000 fotografías y de 32 volúmenes, publicados entre 1875 y 1918, ha realizado una nueva compilación y edición de la documentación fotográfica procedente del famoso hospital de París. Como artista, su criterio ha sido el de favorecer más la calidad de la imagen de este hermoso fotolibro, que la de documentar al lector al respecto. Por eso el libro se edita sin prólogo ni texto explicativo que lo acompañe y, en hoja aparte, nos proporciona un índice de las imágenes, y un breve diccionario de términos psicopatológicos y culturales de la época.

 

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Miguel Cereceda es profesor de Estética y teoría de las artes en la Universidad Autónoma de Madrid, crítico de arte y comisario independiente de exposiciones. Ha publicado El lenguaje y el deseo, El origen de la mujer sujeto y Problemas del arte contemporáne@. Ha sido profesor invitado en la Universidad de Potsdam (Berlín).

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