Freeheld, un amor incondicional

DSC_7383.NEF

Post By RelatedRelated Post

 

Basada en el cortometraje documental ganador del Oscar® y adaptado por el guionista de Philadelphia, Freeheld es la historia de amor de Laurel Hester (Julianne Moore) y Stacie Andrée (Ellen Page) y su lucha por la justicia. A la condecorada policía de Nueva Jersey Laurel le diagnostican cáncer y quiere dejar su pensión ganada durante años a su pareja de hecho, Stacie. Sin embargo, los funcionarios del condado legisladores (Freeholders), que no ven con buenos ojos la pareja homosexual, conspiran para evitarlo. El detective Dan Wells (Michael Shannon) y el activista Steven Goldstein (Steve Carrell) se unen en su defensa, reuniendo a oficiales de policía y ciudadanos de a pie para apoyar su lucha por la igualdad.

 

El 26 de junio de 2015, en una decisión histórica, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó que todos los estadounidenses tienen derecho al matrimonio, incluyendo las parejas del mismo sexo. Aquella mañana, el presidente Obama pronunció un discurso para toda la nación: “El progreso en este viaje suele darse en pequeños pasos, en ocasiones uno hacia atrás y dos hacia delante, gracias al persistente esfuerzo de todos los ciudadanos”. En aquel comentario, el presidente podría haberse referido perfectamente a la recordada e inspiradora historia de la teniente de la policía de Nueva Jersey, Laurel Hester, y su pareja Stacie Andree –una historia que comenzó como una intensa experiencia personal de amor e identidad, pero que en 2005 se convirtió en el detonante de una creciente pugna global por la justicia y el derecho a la igualdad.

La pareja se unió a la batalla en un momento de transformación para ellas. Recientemente enamorada, Hester se enfrenta de buenas a primeras con una noticia que la deja en estado de shock: padece un cáncer de pulmón en fase IV. Y solo tiene un último deseo: legar la pensión que recibe a Andree, para que no se quede desvalida en su ausencia. Sin embargo, sus peticiones se ven continuamente rechazadas por parte de los cinco freeholders de Ocean County –así se denomina en Nueva Jersey a los máximos cargos electos del condado. Un freeholder puso sobre la mesa la preocupación de que este simple acto de amor pudiera amenazar la “santidad del matrimonio”. Negándose a que le priven de algo que cualquier pareja heterosexual obtendría sin obstáculo alguno, Hester emprendió una sólida campaña de lucha por sus derechos en las horas más duras de su vida. Incluso atravesando una encrucijada personal con Andree, ella canalizó el poder de su amor y su consciencia hacia un monumental momento de cambio.

Ahora esta historia relevante y vital cobra vida en forma de una fascinante historia de procesos jurídicos, y también como una historia llena de tonalidades acerca de un imprevisible e irresistible amor enfrentado a la intolerancia, dirigida por Peter Sollett (Camino a casa (Raising Victor Vargas)), escrita por Ron Nyswaner (Philadelphia) e interpretada por la ganadora del Oscar® Julianne Moore y por la nominada Ellen Page, en los papeles de Hester y Andree respectivamente.

Tal como dice Nyswaner, el guionista, “Los temas de Freeheld son universales. Todos queremos que nos traten con respeto, todos merecemos el derecho de amar a quien nosotros elegimos, y necesitamos que nuestras comunidades reconozcan nuestro trabajo y nuestras relaciones. Y esto es realmente aquello por lo que Laurel y Stacie lucharon con todo lo que tenían”.

 

DSC_6052.NEF

 

DEL DOCUMENTAL AL DRAMA, A TRAVÉS DE LOS CAMBIOS HISTÓRICOS

La historia de Laurel Hester alcanzó los titulares por primera vez en 2005, cuando la dura y veterana teniente, con una antigüedad de 23 años en la policía de Ocean County, puso todos sus esfuerzos en solicitar el traspaso de su pensión a su pareja, ya que ella se aproximaba a la muerte. La batalla de Hester se conoció en todo el estado de Nueva Jersey, aunque sólo era una de las varias luchas que acontecían simultáneamente y que, en conjunto, terminaron por alterar para siempre el ámbito del amor, el matrimonio y la tolerancia. Nadie en ese momento podía imaginar lo rápido que iban a cambiar las cosas. Al cabo de diez años, justo al completarse la película Freeheld, se hicieron realidad los primeros pasos hacia la plena igualdad en el matrimonio.

Los oscuros entresijos por los que Laurel Hester y Stacie Andree pasaron en su campaña por el derecho a la igualdad salieron a la luz en un oscarizado corto, también llamado Freeheld, dirigido por Cynthia Wade. Lo que en su día podría haberse considerado una historia marginal acabó por trascender como pocos cortos documentales han hecho.

Wade recuerda que en cuanto supo de la lucha de Hester por sus derechos, se sintió empujada a capturar la historia. Sin ningún tipo de subvención, y con dos niños pequeños que cuidar, se puso a rodar los procesos de los freeholders de Ocean County a la vez que era testigo de los últimos días juntas de Hester y Andree, unas jornadas que le quebraban el alma, pero con las que consiguió una gran profundidad. Cuanto más filmaba, más se daba cuenta de que aquella historia local de dos mujeres era épica y multidimensional. No era solamente una historia de las enrevesadas complejidades del proceso de cambio social, sino que también se veían facetas de amor, valentía, comunidad y resistencia.

“Yo siempre lo he visto como una historia de amor”, confiesa Wade. “Pero no era sólo el idilio entre Laurel y Stacie. También era una historia de una comunidad que ama a sus miembros, acerca de personas que se convierten inesperadamente en activistas en el momento en que la política les toca directamente”.

Eligió el título Freeheld porque es una palabra que juega con dobles sentidos –no sólo se refiere al nombre de los gobernantes de los condados de Nueva Jersey (freeholders, literalmente “los que poseen libremente”), sino que también hace referencia a los episodios emocionales de la situación de Hester y Andree (Free held, tomadas libremente, la una a la otra). El término se refería originariamente, en tiempos coloniales, a aquellos que libremente tomaban posesión de terreno, aunque parece que la palabra era igualmente aplicable al amor y a la libertad personal.

“En un sentido de lo más real, Laurel era reprimida (hold back) por los freeholders”, destaca Wade. “Pero al mismo tiempo, Laurel cada vez se sentía más unida (held close) a Stacie –a la vez que apoyada (held up) por la comunidad. Y a mí me fascinaban todas aquellas distintas tensiones entre las palabras free y held”.

En cuanto el público vio el corto de Wade, el documental comenzó a cosechar elogios y reconocimientos, incluyendo el Premio Especial del Jurado en el festival Sundance y, como colofón, el Oscar® al Mejor Corto Documental. En aquella época, los productores nominados al Oscar® Michael Shamberg y Stacey Sher (Pulp Fiction, Django desencadenado, Algo en común) estuvieron hablando con Wade acerca de la posibilidad de desarrollar y ampliar su trabajo realizando un drama de largometraje que pudiera llegar a un público más extenso.

 

DSC_3224.NEF

 

A Wade le entusiasmó la idea. “Hemos llegado lejos en términos de igualdad en nuestro país desde que se hizo el documental, pero la discriminación sigue existiendo”, explica Wade. “Y quiero que la generación que sube lo haga en una comunidad llena de compasión y con un sentido de la justicia que lleve a los funcionarios públicos a obrar correctamente. Es una gran historia para contar”.

Simultáneamente, la actriz y cineasta Ellen Page, junto con su socia de producción, Kelly Bush Novak, se vieron atraídas irremediablemente por esta historia, que mezcla la relevancia social y la pasión honesta, de modo que sumaron fuerzas y recursos con Shamberg y Sher.

Acerca de su fervor por el proyecto, Page dice: “Sencillamente, me parece asombroso lo que Laurel y Stacie hicieron. Fue algo increíblemente valiente, algo que la mayoría ni se atreverían a hacer. Además, es una historia tan humana… Y cuando ves el lado humano de una historia, eres capaz de conectar con gente que podría tener un punto de vista distinto en un sentido profundo. Formar parte en el proyecto que iba a dar a conocer aquella historia me dio una lección de humildad”.

Para Shamberg, la historia habla de cambios extraordinarios en la cultura, pero también en los valores comunes. “Los temas que se tocan tienen que ver con la dignidad, el honor, el servicio a la comunidad… y todos ellos son valores que apreciamos en Estados Unidos”, apunta.

Sherse sintió igualmente conmovida por la exploración que hace el filme de algo incluso más fundamental: el asombroso poder del amor y de la intimidad frente a la extrema presión de los de fuera.

“El amor es lo que realmente mueve a estas mujeres y sus vidas privadas. Dos mujeres de dos generaciones distintas que se convierten en activistas pro-derechos civiles, una posición que no es fácil de asumir para ninguna de las dos”, comenta Sher. “El vínculo de Laurel con Stacie infunde en esta última el convencimiento para luchar por la igualdad. Y esto es una increíble historia de amor. Cada una encuentra en la otra su verdadero ‘lugar en el mundo’”.

Estreno 6 de mayo

 

 

Deja un comentario

Email (no será publicado)