¿Qué pasa si…? Bandinnelli

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La base de la ciencia ficción, y en muchas ocasiones del género humorístico, es la cuestión que hoy titula nuestro artículo. Con el humor el resultado de la pregunta es una situación cómica que nos puede hacer pensar o simplemente entretener, en la CF pone de manifiesto una cuestión ya sea social, política, filosófica, desubicada de nuestro contexto para poder reflexionar sobre ella con perspectiva. Pero, ¿qué pasa si… unimos las dos? Pues que nos encontramos con Bandinnelli, un autor del que ya os hablé el año pasado a propósito de su novela ¿Cómo pilotar una nave espacial?

En este caso el autor murciano, historiador, etc. etc. nos presenta una antología de relatos, Escatología de andar por casa, publicada en Lektu.com hace poquitos días, donde fiel a su estilo nos ofrece relatos de ciencia ficción con ese toque de humor absurdo que a veces (no me digáis la palabra pizza) da miedo.

Tengo la fortuna, o la desgracia dirían otros amigos críticos, de conocer personalmente al autor y esto conlleva charlas, obviamente. Tengo con él la mala costumbre de leer su obra y sacarle punta a todo y siempre tengo la impresión de hacer una sobre interpretación descomunal. En su obra anterior ¿Cómo pilotar una nave espacial? creo que no iba desencaminada, en esta ocasión con Escatología de andar por casa, creo que sería bonito pensar que la significación que he encontrado, bueno, mejor, que me ha sugerido el conjunto de relatos, el formato tendremos que tenerlo en cuenta, es la que os ofrezco ahora. Sin más, otra de Bandinnelli, por favor.

 

Es que a mí esto de los relatos no me engancha

Ni tiene que hacerlo señor mío, uno de los puntos positivos que tienen las antologías de relatos es que es un grupo de unidades cerradas, sin embargo, como ente que se ha tirado unos cuantos años en la biblioteca estudiando estas cosas, esto creo que hay que matizarlo.

Como cualquier antología Escatología de andar por casa tiene un doble (o triple o cuádruple) modo de lectura. En esta misma revista ya hablé sobre Los viajes de Tuf de Martin, que era la unión de una serie de relatos en formato de novela, en esta ocasión con Bandinnelli encontraremos un conjunto de relatos sin pretensión de, pero también se pueden leer como unidad, al menos así me lo ha parecido a mí. Así que de uno en uno cada cierto tiempo o todo a una, no es excusa lo de la antología.

Pero es verdad que por todo esto, os podéis preguntar de qué va y yo contestaros como dicen “a la gallega”. Ya lo he dicho al principio, son relatos de CF con humor que tratan todos los temas que os podáis imaginar, la necesidad que tenemos del otro, la amistad, los fetiches y aumentando. No obstante, bajo mi punto de vista, los relatos tienen una progresión clara, no sabría cómo explicarlo exactamente sin temor a un “te has columpiao” pero básicamente habla de la vida, del origen (literario), de quién es el yo, de cómo podemos llegar a tocar fondo de “una bajada a los infiernos”, por cosas aparentemente ridículas, pero que incluso no nos queda tan lejos. (Ved el relato ¿Qué fue de Martin?)

Para mí, como en una confesión desnuda, habla de una apocalíptica bajada a los infiernos. También es verdad que yo soy un poco rarita.

 

La cuarta pared de la cuarta pared

Pero destaquemos lo bueno. Qué ha hecho en la antología, en ella ha dicho “hola señor lector ríase, pero cuidado que hay peligro de que se contagie con el contenido” Y así es, si hay una características que define a todos los relatos, unos más que a otros, es la proyección de los personajes hacia el lector con los mecanismos más disparatados que podamos imaginar.

Desde un niña sentada en un diván que nos mira a la cara y nos dice soy una enferma “porque el mundo me ha hecho así” hasta un autor de moda del que ya poca gente se acuerda. Otra vez y aún más los personajes estar perfectamente configurados y cargados de personalidad y sentido. Nosotros podremos hacer personajes muy profundos, muy profundos, pero si luego se quedan en un estado vegetativo mal vamos. Si hacemos un personaje está loco-cuerdo es normal que sus acciones sean inestables, de hecho te llega a gustar haga según qué cosas, es lo que se espera de él, ¿no?

 

Hazlo grande

Uno de los ‘peros’ que primero me saltó a la vista en algunos relatos es que daba la impresión de que me daban más datos de los necesarios y lo que era peor, en realidad tengo esperanzas en esto, yo quería más, yo quería saber sobre esa historia. El relato pasa a segundo plano y quieres que te cuenten la historia de aliens de la que se está hablando o del conflicto que ha citado pero del cual no me ha contado nada. Sin embargo, no lo veo un punto negativo en la antología, sino como una invitación a que los lectores le piquemos a que nos cuente más historias, de hecho, esas historias.

De igual manera sucede con la ambientación de algunos relatos. Cuando se analizan relatos o novelas tenemos que tener la mente abierta a todas las estructuras que a los autores les dé la gana, para eso escriben; sin embargo, por mucho que lo intento me cuesta no pedir una puesta en escena, cuidado no pido cosas rollo Tolkien (casi infumable hasta el capítulo cuatro de El señor de los Anillos, perfecto en trama después) mirad a Samuel Beckett y Esperando a Godot, un árbol y un camino. Lo que pido es que si vas ambientarme lo hagas y que si no me ambientas pues no pasa nada. No obstante, esto no se lo dije a él, hay un relato en donde lo ha conseguido increíblemente bien, no sólo los personajes, sino todo alrededor de ellos (el ambiente) era excepcional. Curiosamente el relato es el que está hacia mitad de la antología, es Escatología de andar por casa.

 

Entremeses y comedia

Sin experta de nada pero conocedora de algo, pocas antologías he visto yo donde se nos pongan entremeses teatrales pero Bandinnelli lo hace. Dentro de este desarrollo menos amable del artículo quiero incluir mi parecer sobre los interludios entre relato y relato.

Esta opinión la hablé con el autor porque no lo entendía del todo. Él decide en estos entremeses de comedia introducir un tono circense (sobre todo en el primero) que me “ofendió”, nada personal, quiero decir que me parecía bajar el todo a la antología cuando por una parte, ya era humorística y por otro lado, habla de temas de peso en literatura. En cierto sentido era como si nos quisiera decir “esto no es para tanto” y bajo mi punto de vista, la obra era y no necesitaba más.

Pasado el tiempo, ya que me leí la obra cuando estaba en post-producción, me sigue sin gustar la Aviso importante que hay después del primer relato. Sin embargo, los interludios sobre los geranios están en alza últimamente, aunque me siguen pareciendo abofeteadoramente explícitos.

 

Mirror, Mirror

He de decir que el humor de nuestro autor va desde la carcajada más estúpida, “¡Oh, Dios mío! me ataca una pizza de queso” hasta el humor fino, fino y de calidad y así lo demuestra en la antología. Uno de los relatos, no quiero destripar nada nos habla del trabajo en una casa de citas, ¡qué lugar! Esos test de compatibilidad y de conexión en los que se basan. La sonrisa está garantizada desde el principio, sin embargo, esta se entremezcla en una espiral de malestar que no sabemos muy bien qué es. Entre este batiburrillo de humor el autor murciano consigue que se nos remuevan por dentro algunas emociones de las que a lo mejor no conocíamos su existencia. Así, por ejemplo, cuando un personaje tiene la oportunidad de faltar al trabajo sin consecuencias pensamos “¿y yo lo haría?” O como actuaríamos si estamos en una situación límite como se nos pone en los relatos de Escatología de andar por casa o ¿Qué fue de Martin?

Esta antología en este sentido es un espejo, un espejo de aquello que nos produce risa, por nervios, que nos hace sonreírnos por lo bajo, porque nos hemos encontrado a gente parecida, o que nos hace reírnos a carcajadas por lo absurdo y genial que podría ser si pasara lo que nos cuentan. Es un espejo de nosotros de los que no nos es ajeno.

 

Halla la X en el mapa

En definitiva, Bandinnelli nos trae en Escatología de andar por casa uno o varios retos. Para cada uno nos ha reservado nuestra X y nuestra misión es encontrarla, posicionarnos. Su relato es exigente, no porque tengas que rellenar vacíos (los famosos espacios de indeterminación) o porque tengas que fingir que no conoces el mundo para poder aceptar el relato. No, nos exige que nos riamos, que nos identifiquemos con algún pecadillo por ahí oculto (como por ejemplo yo soy más de éste que de aquél), que pensemos que pasaría si… Para ello, un conjunto de relatos que podemos entender como queramos (unidad o fragmentos, para mí casi una camino dantesco), con personajes que nos recuerdan a aquel que…, donde hay pasajes que reflejan ideas difíciles de explicar de una manera increíble (como el pasaje en el que explica cómo el cerebro para defenderse pega una paliza a los pensamientos malos) y donde encontramos humor, mucho humor, para todos los gustos.

Por ello os invito a que le echéis un vistazo y os despejéis de todo el jaleo que tenemos ahora. Desde 30 de marzo tenéis el e- book en https://lektu.com/l/bandinnelli/escatologia-de-andar-por-casa/4937
Sin más me despido y os ruego que leáis que es lo que no nos pueden quitar. Por cierto, una última cosilla, vosotros, ¿sois más de Tolkien o de Martin?

 

Laura Santiago, Licenciada en Filología Clásica y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Complutense de Madrid. “Leer, escribir, vivir” entre otras cosas, enamorada de la literatura y del mundo oriental, pero también interesada por las nuevas formas de narrativa, como los videojuegos. Todos vivimos en las historias.

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