Bienvenidos a Hollywood: Empieza ¡Ave, César!

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¡AVE, CÉSAR! es un homenaje a la era dorada de Hollywood, una carta de amor a los grandes estudios de entonces salpicada con un toque de ironía. La película es un canto a la factoría de sueños, al tiempo que abre el telón para revelar el poco halagador funcionamiento de la industria del cine en su apogeo.

La comedia transcurre en los años cincuenta, un periodo en el que la espléndida fachada de la industria cinematográfica empezaba a agrietarse. Los grandes estudios se habían visto obligados a vender una de sus grandes bazas, las salas de cine, y se enfrentaban a la llegada de un nuevo rival, la televisión. Tampoco eran ajenos a los cambios políticos y sociales posteriores a la II Guerra Mundial, entre los que podemos incluir la histeria producida por el “peligro rojo” y la Guerra Fría.

Hollywood respondió a las amenazas, reales o imaginarias, ofreciendo al público enormes producciones escapistas, como las epopeyas bíblicas, con miles de figurantes en pantallas panorámicas, atrevidos musicales en tecnicolor, auténticos espectáculos acuáticos al estilo de Busby Berkeley, así como un sinfín de películas del Lejano Oeste y sofisticados dramas de salón.

La maquinaria, perfectamente engrasada, funcionaba como un feudo propiamente dicho, con los jefes de los estudios controlando cualquier aspecto de la vida profesional y privada de los actores. Las carreras se modelaban a medida. Las estrellas aparecían en las películas escogidas por los jefes, se les indicaba cómo vestirse y con quién debían salir. Era inevitable que algún actor o actriz se rebelara e hiciera de las suyas. En ese caso, los estudios tenían un “fixer”, alguien que se dedicaba a disimular la indiscreción del artista en cuestión para que el público no se enterase.

No importaba el coste, ante todo había que mantener la ilusión del glamur.

“Hoy en día estamos acostumbrados a saberlo todo de las estrellas y las celebridades, a escarbar en los oscuros pozos de sus vidas privadas”, dice Scarlett Johansson, que encarna a DeeAnna Moran, una estrella acuática de cine libremente basada en Esther Williams. “Pero entonces, el público quería creer que las estrellas eran tan ideales como la imagen que se daba de ellas. Los estudios hacían todo lo posible para proteger a sus ‘posesiones’. Los actores eran una propiedad: firmaban contratos que les ataban para toda la vida a un solo estudio, que podía ‘prestarlos’ a otro estudio. El sistema tenía su lado bueno y malo. Por una parte, los estudios cuidaban de sus actores; por otra, podía llegar a ser sofocante”.

En aquella época había hombres que se dedicaban a proteger a las estrellas, como Eddie Mannix, el solucionador de problemas del ficticio estudio Capitol Pictures. El personaje es una fusión entre el auténtico Eddie Mannix y Howard Strickling, los famosos “fixers” de MGM. En la película, Mannix, que había sido portero de cabaret, se pasa el día apagando incendios: desde algún desliz sexual, hasta convencer a líderes religiosos para que aprueben el último gran espectáculo bíblico. “Su trabajo consistía en rescatar a un actor en plena borrachera en San Diego y pagar a todos a los que había ofendido, o convencer a alguien gay para que se casara”, explica Ethan Coen.

La idea nació hace más de diez años, según cuenta George Clooney, el oscarizado actor que da vida al vanidoso y malcriado Baird Whitlock, el protagonista absoluto de la epopeya bíblica “¡Ave, César!”, que da título a la película real.

George Clooney estaba trabajando en otra película de los Coen cuando le hablaron del proyecto. “Me preguntaron si me apetecía hacer el papel de un actor al que secuestran”, recuerda. “Habían escrito unas tres páginas con unos diálogos sensacionales. Dije que sí sin pensarlo”.

Pasaban los años y siempre que algún periodista le preguntaba qué proyectos tenía en mente, salía a relucir ¡AVE, CÉSAR! “Incluso apareció en IMDB”, dice el actor, “pero no había guión, esa era la pega”.

 

¡AVE, CÉSAR! (Estreno:19_FEB_2016) Tim Bevan, Joel Coen, Ron Meyer, Donna Langley, Ethan Coen

¡AVE, CÉSAR! (Estreno:19_FEB_2016)
Tim Bevan, Joel Coen, Ron Meyer, Donna Langley, Ethan Coen

 

Joel Coen confirma lo anterior: “Es verdad. Al final, con tanta gente preguntándonos por la película, decidimos sentarnos y empezar a escribir el guión. Además, el tiempo apremiaba. Si esperábamos más, todos los actores que queríamos estarían demasiado viejos para los papeles”, añade, riendo.

A pesar de destapar el lado más hipócrita del sistema de estrellato de los grandes estudios, los hermanos Coen también muestran su respeto y admiración por el profesionalismo y la habilidad que caracterizaba la edad de oro de Hollywood. Seguimos las vidas en y detrás de la pantalla de las personas a las que Mannix protege a través de varios rodajes en los platós de Capitol y en decorados naturales en Los Ángeles y alrededores.

Eric Fellner se sintió afortunado de volver a trabajar con los Coen: “Tim y yo tenemos la suerte de llevar años colaborando con Joel y Ethan. Esta película no solo puede considerarse como la culminación de su trabajo, también refleja el afecto que sienten por la industria. No me extraña que muchos de sus actores favoritos quisieran ser parte del proyecto. Apreciamos el cuidado con que tratan el material y la calidad que aportan a cualquiera de sus películas”.

 

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Scarlett Johansson

 

Para la mayoría de actores de ¡AVE, CÉSAR!, la película representa un puente entre la edad de oro de Hollywood y la forma actual de rodar, enseñando lo bueno y lo malo de otra época.

George Clooney habla de lo que debía ser convertirse en un actor contratado por un gran estudio en el momento culminante de Hollywood. Compara el compromiso a largo plazo al que los jóvenes deportistas se enfrentan actualmente. “Es como hacer un pacto con el diablo”, dice. “Es maravilloso que te ofrezcan un contrato, que te contraten. Al principio parece que ganas mucho dinero, pero luego te das cuenta de que es todo lo contrario. Sigue ocurriendo hoy en día, sobre todo con los deportistas jóvenes”.

Él mismo lo comprobó muy al principio de su carrera, cuando firmó un contrato restrictivo, aunque mucho menos draconiano que los de entonces. “Sé lo que significa trabajar en un solo estudio, conocer a todos los técnicos y todos los platós. Lo he catado”.

“Hay algo que no ha cambiado, y es el proceso mismo de la producción, al que ¡AVE, CÉSAR! rinde homenaje”, sigue diciendo. “Ha habido grandes avances, pero seguimos rodando con una cámara montada en una grúa. La iluminación sigue siendo la iluminación. El sonido es el sonido, y el director sigue decidiendo si la toma es válida”.

Existe un difícil equilibrio entre el negocio y el arte. “Los directores siguen queriendo imprimir su idea a la película, pero una visión artística no siempre funciona a la hora de hacer entrar al público en el cine”.

 

Eric Fellner, George Clooney, Ron Meyer, Josh Brolin and Channing Tatum -Universal Pictures pres

Eric Fellner, George Clooney, Ron Meyer, Josh Brolin and Channing Tatum -Universal Pictures pres

 

 

 

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