Andar descalzo en Nueva Zelanda

Post By RelatedRelated Post

“¡No andes descalza, ponte unas zapatillas!” es una frase muy de abuelas, al menos en mi caso, pues nunca me ha gustado llevar zapatos y, a la mínima que puedo, me los quito y ando descalza.

Foto de clase. Escuela infantil en Nueva Zelanda, donde ir descalzo al cole es habitual.

Foto de clase. Escuela infantil en Nueva Zelanda, donde ir descalzo al cole es habitual.

En España, aunque muchos de nosotros andemos descalzos en casa durante los meses de calor, la costumbre más aceptada es la de llevar un tipo de calzado en la calle, y otro diferente -zapatillas principalmente- en el interior, en un intento por minimizar la cantidad de porquería que se mete en casa. A pesar de ello, tampoco es raro entrar en casa con el calzado de la calle, especialmente cuando se trata de una visita o una reunión de amigos o familiar. De hecho, a no ser que exista mucha familiaridad y/o el interesado las pida, no es aceptable socialmente pedirle a una visita que se descalce o se ponga unas zapatillas para entrar en tu casa.

De compras, Nueva Zelanda.

De compras, Nueva Zelanda.

En Europa, la costumbre cambia. Especialmente en el norte, se suele utilizar un calzado para la calle que jamás se lleva dentro de casa. Las casas muy habitualmente están completamente alfombradas o enmoquetadas, por el frío, y poseen una estancia junto a la puerta de entrada donde descalzarse y quitarse el abrigo. Una vez quitados los zapatos, hay gente que utiliza zuecos o zapatillas en el interior, pero más comúnmente se anda descalzo o en calcetines. En este caso, sí te encontrarás con gente que te pide que te descalces al entrar o que simplemente lo hagas al ver que todo el mundo deja sus zapatos en la puerta, aunque se trate no tanto de un grupo de amigos como de una reunión social, y no conozcas a nadie allí.

Hay incluso casos como los de colegios en países muy fríos -Alemania, Escandinavia o Rusia-, donde nieva gran parte del año, en los que no es raro ver una hilera de botas de invierno junto a la entrada, mientras que los niños están descalzos en las clases.

NZ_barefoot_3

En la biblioteca escolar, Nueva Zelanda.

La cuestión resulta tan variada como países y culturas uno se va encontrando, y podría extenderme eternamente citando los usos en países islámicos, en los que uno tiene que descalzarse obligatoriamente para entrar en sus templos; los de India y Japón en los que el huésped debe descalzarse obligatoriamente y el anfitrión debe proporcionar zapatillas para todos sus huéspedes o visitas; o los de lugares con reglas culturales tan estrictas en este tema como los Estados Unidos, donde la costumbre lleva asociado un fuerte estigma social relacionado con la pobreza y la esclavitud, y literalmente te llamarán la atención por andar descalzo fuera de casa.

Sin embargo, el lugar que más me ha impresionado y en el que uno se siente absolutamente libre en cuanto a este asunto, es Nueva Zelanda. Aquí uno puede ir calzado o descalzo, en el interior o en el exterior, y nunca nadie arqueará las cejas en gesto de sorpresa o se sentirá incómodo por estar junto a una persona descalza.

Los deportes también se hacen descalzos, Nueva Zelanda

Los deportes también se hacen descalzos, Nueva Zelanda

La principal razón es que durante los largos, cálidos y húmedos meses estivales, especialmente en la isla norte, resulta incómodo vestirse con nada más de lo imprescindible. Y en NZ lo imprescindible es un pantalón corto y una camiseta. Al estar acostumbrados a caminar descalzos por la calle, las plantas de los pies de los Kiwis son duras y fuertes, y no sienten el calor del suelo como lo haríamos nosotros. Aunque está claro que no todo el mundo anda siempre descalzo y mucha gente usa sandalias o chanclas, es muy común ver a los niños ir al colegio descalzos la mayor parte del tiempo, y ponerse los zapatos sólo en invierno, cuando resultan necesarios por el frío.

Evidentemente, hay excepciones, como determinados trabajos de riesgo o lugares inseguros como obras y fábricas, donde hay que llevar calzado de seguridad, como en cualquier otro país. Pero en el resto de ambientes y ocasiones, el calzado es totalmente opcional y ver una hilera de katiuskas en la puerta del supermercado, mientras que sus dueños hacen la compra en calcetines, es algo muy común.

Andar descalzo no está reñido con la higiene, y antes de volver a clase todos se lavan los pies la fuente del patio, Nueva Zelanda.

Andar descalzo no está reñido con la higiene, y antes de volver a clase todos se lavan los pies en la fuente del patio, Nueva Zelanda.

Por supuesto, en cuanto llegué a NZ puse en práctica el refrán “when in Rome, do as the Romans” y me olvidé de los zapatos para caminar descalza siempre que pude y que mis pies me lo permitieron pues, al igual que para aprender a llevar zapatos, para poder andar descalzo sin hacerse daño, se necesita entrenamiento y tiempo.

La primera vez que anduve descalza en Nueva Zelanda

La primera vez que anduve descalza en Nueva Zelanda.

Créditos de imágenes: http://kiwiscots.blogspot.de/; http://kaalvoetseun.blogspot.de/; http://leyendoelmundoconlospies.com/

Especialista en Historia del Arte español y profesora de Historia del Arte y Estudios Hispánicos. Me interesa la investigación histórico-artística, la literatura de viajes y la antropología social y cultural, y disfruto combinando mi trabajo en el ámbito académico con el divulgativo, en el que escribo habitualmente sobre arte, viajes y culturas, como forma de conocer y reflexionar sobre el mundo que nos rodea. Mi tiempo lo dedico a viajar, leer, practicar la fotografía y a escribir en mi blog personal Leyendo el Mundo con los Pies (www.leyendoelmundo.com), donde podéis encontrar much… seguir leyendo

11 Comment

  1. Por sugerencia de mi motivadora personal lo hice y me gustó. Soy músico saxofonista venezolano, desde hace 15 años trabajo como solista del saxo, haciendo presentaciones en lugares públicos, centros comerciales, eventos corporativos restaurantes, amenizando ferias y fiestas privadas.
    Recientemente, realicé una actuación y por sugerencia de mi motivadora personal, salí al escenario descalzo, fue una experiencia maravillosa, aunque no es algo usual en mi país, he tomado la decisión, en lo adelante trabajar en mis presentaciones descalzo, me permite liberar el estrés, estar en contacto con la madre tierra y darle libertad a mis pies que me son de tanta utilidad. Entonces seré “El Saxofonista de los pies descalzos”. Saludos

  2. Yo camino descalzo en Bogotá que es una ciudad muy cosmopolita y aunque se mira extraño he tenido por el contrario buenos comentarios, además tengo gran cantidad de accesorios en mis pies que los hacen muy llamativos, me gustaría conocer mas personas o grupos barefoot, cel 310-7637123, germanarguello24@hotmail.com

  3. Hola :-)¡
    Como le contaba a mi hermano hace unas horas… si la gente supiera los beneficios de andar descalzo, el que no lo hiciera, al menos no miraría con extrañeza, o incluso desaprobación, a quien descalzo gustase de ir por el mundo.
    No sólo fortalece el sistema inmunológico, sino que, también, la musculatura de la espalda y, sobre todo ayuda a mantener “viva” la propiocepción…
    De modo que, como decía Góngora: “Ande yo caliente; riase la gente”…
    Un saludo a todos.

  4. Yo soy de Chile. Si anduvieran en este país descalzo se les haría la muchas heridas en sus pies. Porque aquí rocíe contraigan y bien papeles, latas y vidrios en las calles y colegios. Da un poco de lata eso. A mi me avergüenza votar basura en la calle porque sé que está mal. pero hay mucha gente que o hace como si nada

  5. Hola. Yo he andado por toda la ciudad durante numerosos veranos descalzo. Soy de Argentina.
    Ahora desde hace unos meses vivo en Los Angeles, estados unidos. En ambos países es una rareza el barefoot y te miran como a un desquiciado. Digo, qué tiene este asunto para ser un tema tan tabú e inapropiado, desde el punto de vista de las mayorías? Estaremos cometiendo un crimen y no nos damos cuenta???

  6. Interesante el tema cultural y antropológico.
    Bien por Nueva Zelanda. Cosa que no se ve en Colombia. No existe esa cultura de Barefoot. Si vas a trabajar a una empresa te exigen “buena presentación”; eso implica buen calzado,peinado y/o uniforme.

  7. Bueno, el otro día iba yo en el bus (en la pesera) y una mujer me insistió que recibiera un yogurth, le dije, cortésmente que yo no era un indigente, pero me pidió que recibiera la dádiva.
    Bueno esto de ser barefooter ever es dificil a veces, pero bueno, solo por necesidad del trabajo uso calzado, que si nó…

  8. Hola a todos, soy de Colombia y como en casi todos los paises, no hay cultura de Barefoot. Caminar descalzo en la calle tambien es sinonimo de desequilibrio, pobreza y quien sabe que cosas mas.
    Yo camino descalzo en la calle, pero en ciertos sectores no tan publicos.
    No he sido capaz de todavia de ingresar al transporte masivo estando descalzo pero se que en algun momento tendre el valor de hacerlo.
    No me gusta usar zapatos, siempre uso sandalias o estoy descalzo.
    Cuando estoy descalzo en la calle, siempre llevo mis sandalias en mi maletin y si presiento una situacion embarazosa, saco mis sandalias y me las coloco.
    La gente se queda mirando con mucha extrañeza cuando me ve descalzo, pero yo trato de ignorar y no prestar mayor atencion a las miradas y actuar con total normalidad. Ya me han preguntado varias veces por mis zapatos y les respondo que en ocaciones me gusta asi.
    Uno no esta haciendo nada malo ni ofensivo a los demas o sea que eso es lo que me alienta a enfrentar las miradas.
    Quisiera encontrar en mi ciudad (Cali – Colombia.) a personas que les guste el barefoot.
    Mi correo es: corusviento@yahoo.com.co
    wasap: +573156456531

  9. Vivo en México, país donde curiosamente llevar los pies descalzos por el simple placer es tomado como un acto de desequilibrio. Yo en lo particular he andado descalzo por la calle y en diferentes sitios y no he tenido problemas pero se siente un ambiente de “rareza”. Nueva Zelanda siempre ha sido un sueño para mi, ojalá pronto la visite y como tu, poder sacarme los zapatos y disfrutar de ese sencillo placer. Saludos

    • Gracias por tu mensaje, Gilberto. Es muy interesante tener un punto de vista desde México. Un placer

    • Igual me pasa a mi, pero en el barrio en donde vivo, ya no les causa mucha extrañeza, es cuestion de costumbre, saludos

Deja un comentario

Email (no será publicado)